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Cuentos para Teresa - Píbodi

Un "gambler" del Oeste Americano

Los personajes típicos

Píbodi es un personaje típico de las historias infantiles, su nombre es usado de forma frecuente por los estudios de cine de animación (Peabody y Sherman) o en los cómic; así mismo es frecuente encontrarlo en el cine clasico, no en vano la obra de animación de Disney proviene de la serie estadounidense de los años cincuenta The Rocky and Bullwinkle Show.


Sin embargo, este buscavidas de pelo rubio, nariz respingona y pecas en la cara, que siempre anda cantando la misma canción, lo empleo en uno de los Cuentos para Teresa como el típico gamberro del Medio Oeste que leemos en las novelas de Mark Twain; pues puede ser una mezcla entre Tom Sawyer y Huckleberry Finn, dado que sus andanzas por esas tierras americanas tienen el mismo perfil que las de Píbodi como aventuras vividas al margen de los convencionalismos sociales.

En la historia, Píbodi se presenta en casa de Lavanda y Calandra y se ofrece para echarles una mano en lo que necesiten a cambio de un lugar donde dormir y algo de comida. La hija, Calandra, se enamora perdidamente de él mientras su madre trata de apercibirle de que Píbodi es un superviviente, un "gambler", un saltimbanque que no tiene lugar donde permanecer y que vive de lo que le dan a cambio de su trabajo jugando con su vida como si de una ruleta rusa se tratase.

Sin embargo, sucederá algo en la historia que hará que ambas cambien de parecer ante lo que este intrépido y embustero muchacho es capaz de hacer, a pesar de que sus historias no sean siempre muy ajustadas a la verdad, por mucho que se ofenda cuando se lo recuerdan.

Al fin y al cabo, piensa él, sus historias son un embuste para entretener y ganarse el pan con labia y sin tener que trabajar demasiado. Un holgazán en toda regla pero simpático para Lavanda y guapo, muy guapo, para Calandra.

Como vemos el nombre de Peabody es empleado de forma frecuente en el cine, hasta hay una película dirigida por Hitchcock con ese nombre, ¡de 1922, nada menos!. Pero, he de reconocer, que mi personaje se parece más a un personaje que aparece en Lucky Luke para representar a Billy el Niño, cierto que transformando la mala baba de este por la buena intención de aquel.

Sin más, os dejo un breve fragmento del cuento en el que aparece Píbodi - mi personaje favorito de Los Cuentos para Teresa- (¿se nota?).

Píbodi – El Gambler del Oeste Americano.
(...)

Píbodi se caló el bombín verde en la cabeza y se dirigió al establo con su "tararará" de toda la vida y las manos en los bolsillos. Al llegar al establo hizo un gesto con los hombros y miró a Lavanda y Calandra para agradecerles la acogida. Se quitó el bombín, sonrió e hizo una leve inclinación de cabeza. Entró en el establo y veinte minutos después volvió a aparecer todo acicalado y aseado.

Cenaron los tres juntos, casi sin mediar más palabras que las que Píbodi decía, pues era un joven muy charlatán. Un momento estaba hablando de que su familia se había ido sin decir nada dejándole solo en una casa grande y la despensa llena cuando era pequeño; en otro, te contaba que había estado trabajando en un circo ayudando al cuidador de leones y que, una vez, le había arañado uno y desde entonces, no quería saber nada de circos; también te contaba de cuando había sido criador de perros o cuando se había enrolado en una banda de forajidos que se llamaban los "Diantres Band".


Calandra miraba a Píbodi embobada escuchando sus relatos pero su madre, de vez en cuando, le advertía.
  • Píbodi es un "culo de mal asiento", Calandra; hoy está aquí y mañana ya no está. Estoy segura de que la mitad de las historias son inventadas o le han pasado a otras personas.
  • ¡Oh, de eso nada! ¡Qué le caiga un rayo a mi madre y a mi padre, que en paz descansen, si es falsa una sola coma de lo que digo! ¡Diantre! - Interrumpió Píbodi como si le hubiera molestado.
Y Calandra le volvía a mirar muy, pero que muy embobada, hasta que su madre le despertaba con una fuerte voz que parecía salir de la misma boca del estómago:
  • ¡Calandra!, despierta y recoge la mesa... ¡Sólo me faltaba que mi cría de doce años se enamorara de un tipo semejante!
(...)


La historia comienza y sigue en Cuentos para Teresa, si quieres saber a qué cuento pertenece tendrás que ojear y hojear el libro. Para eso podrás pedirlo en cualquier librería especializada o entrar en la siguiente página web:


Más información del autor en la web del autor o en la Red de Escritores. Gracias.
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