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Resurrección

Uans apon a taim De "Cuentos para Teresa" Así es, mi inglés es mucho peor que el de mi hija Teresa; el suyo es nivel "extraordinay level" que es un nivel no certificado por Cambridge, a ellos les gusta más manejar el "starters", "movers" o "flyers"; y es lo propio de estas generaciones nuevas que sepan menos que las de sus padres, como la de sus padres (osease la mía) saben menos que las de sus respectivos padres (osease sus abuelos) en casi todo menos en inglés.



Mi generación sabe mucho más inglés que la de mis padres gracias al Rock and Roll y la NBA, y la de mi hija sabrá mucho más del pérfido idioma gracias a Cambridge, el Bachillerato Dual y gracias a que hemos hecho de los colegios e institutos meras academias de inglés donde se estudia History, Geografy and Science, que es la forma de no saber lo que no aprendimos bien nosotros pero con más marketing, es decir no se sabrán tampoco los huesos del cuerpo humano, pero no lo sabrán…
Entradas recientes

Publicar microcuentos en Twitter

Nuevas formas de expresión narrativa Comprimir la historia al máximo De entre las muchas alternativas de dar a conocer lo que escribes y de expresarte de forma escrita a través de nuevas formas de expresión narrativa están los microcuentos de Twitter, antes en 140 caracteres y ahora en 280. Hay muchos autores, relevantes o no, y algunas webs y blogs que se hacen eco de los microcuentos publicados por la infinidad de autores que, de vez en cuando, hacemos pinitos en este bello arte de comprimir historias y a la vez tratar de darle vigor narrativo a una ínfima historia en cuanto a dimensión pero que puede llegar a contar cuentos verdaderamente interesantes y profundos. Y es que muchas veces, es mejor insinuar algo que decirlo explícitamente... y para insinuar, basta con un mero chismorreo o un breve trino de un pájaro azul.

Tengo la intención de hacerme eco en esta entrada de mi blog de mis últimos siete microcuentos, para seguir - más adelante - con mis publicaciones anteriores. Esper…

El león que se comió las mariposas

Coincidencias creativas De OT y otras cosas actuales Reconoceré que no soy muy seguidor de OT y programas semejantes pero con eso de compartir con otros sus experiencias acabó por ser imposible no seguir alguna canción de este programa. Con cierto retraso pude ver algunas, entre ellas, se encuetra la canción de Brisa Fenoy, una joven compositora, que me resultó interesante: "Lo Malo". Luego vi que utilizaban como pancarta la frase de "Soy el león que se comió las mariposas" con la que se reinvindica la autonomía de las decisiones de las mujeres quiero suponer.


Me pareció una canción con gancho y cierta fuerza y esa celebrada frase me va a permitir recuperar mi libro de cuentos, ese que publiqué hace unos años (2012) y que en breve volverá a ser publicado, esta vez, con la competente editorial de Amazon: Createspace.


En uno de los once cuentos (Uans Apon A Taim) que incluye mi primera publicación se narra la historia de Ataúlfo el Gran Duque del Reino de Alado e hi…

El boxeador

De pobres diablos y la ciudad cosmopolita Toro Salvaje y los vientos de ciudad El boxeo, como los toros, es un tema siempre polémico. Y más hoy en día en que los temas políticamente correctos parecen comer terreno de forma inexorable y casi fugaz a las prácticas (deportivas o no) más atávicas del ser humano. Hablar de forma natural entre amigos de toros, boxeo o caza se me antoja un arduo tema de conversación en el que el esfuerzo por razonar desalienta de tal manera que casi prefieres no caminar por esos terrenos procelosos de las posverdades de nuevo cuño.

No soy una persona que se pueda decir aficionada a ninguna de estas tres prácticas, ni asiduo a ellas, ni estudioso de estos temas; pero se me antoja que las tres responden a ancestrales y necesarios comportamientos del género humano. Prácticas que, a fuerza de ser imprescindibles, ha tenido que reñir con su propia naturaleza para ponerle límites, reglas y, cuando la ocasión era propicia, algo de arte.



Hoy quiero hablar de boxeo,…

En busca de Bobby Fischer

Una partida de ajedrez La estrategia y la vida En busca de Bobby Fischer es una de esas películas que se deja ver en una tarde lluviosa de invierno, una de esas películas de ritmo tranquilo y cuidada fotografía donde el protagonista es un joven maestro del ajedrez que se mueve entre el ajedrez de la calle: rápido y agresivo, y el ajedrez de salón: escrupuloso y cuidadoso con el tiempo y la estrategia. Una de esas películas muy del estilo de Karate Kid con golpe maestro final aprendido en la calle y enseñado por un anciano "alma mater"  del infante terrible del juego de los peones y alfiles. Ese juego cuyo objeto exclusivo es proteger a tu Rey y darle jaque al contrario.




Pero esa película tiene un toque sutil y melancólico que la hace especial, y es lo evocadora que es al referirse de forma omnipresente, como una música de fondo, a aquel famoso campeón del mundo. El último campeón americano de este juego frío y tenso. El tono de "hemos encontrado al nuevo Bobby Fischer&…

People Stay

Canciones que marcan una época. Jackson Browne Cuenta la leyenda urbana... Cuenta la leyenda urbana que Jackson Browne estaba en un concierto, ya hacia el final, tocando la canción de The load out. Una canción realmente bonita que habla de la importancia del auditorio para un cantante, de la necesidad que el artista tiene de que sigan al autor cantando su canción. Una canción con una ordenada, trabajada y bella melodía que adolece de algo que no sabes qué es, quizás una cierta monotonía, quizás un cierto decaimiento en la historia, quizás de una más que necesaria y notoria explicidad - o sea que se explica demasiado -.



El caso es que, llegando ese concierto hacia el final y decayendo la canción, el público tuvo el imperioso deseo y necesidad de marcharse del concierto, puede que por que se aburriese o porque al hacer el cálculo entre lo bueno del concierto y la larga distancia que hubiera hasta su casa, le compensara salir antes para evitar las dichosas retenciones. Quizá había sido …

Aquellos maravillosos Bad Boys

De los ochenta a los noventa De Bird y Magic a Jordan: Isiah Thomas Soy de aquellos que crecieron con un balón de baloncesto en las manos en busca de partidas de barrio en aquella ciudad donde residía. Mis amigos y yo nos colábamos entre los barrotes de los colegios para buscar una canasta donde lanzar unos tiros y jugar algunos partidos hasta que el cuidador o el conserje del mismo nos veía y, entonces, corríamos como alma que lleva al diablo escapando de su carrera cojitranca y de sus voces.



Mentras las tardes muertas de los fines de semana resultaban una búsqueda incesante fuimos conociendo a nuestros heroes que venían, a veces de las canchas españolas, a veces de más allá del charco como héroes de un Olimpo inalcanzable de privilegiados. Crecí viendo los duelos entre Bird y Magic, entre la última esperanza blanca del baloncesto de aquellos Celtics de Boston y la Magia que procedía del sol californiano de las manos angelicales de un tal Earvin Magic Johnson. Aquellos eran los dos …