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martes, 8 de marzo de 2016

Va Pensiero

Nabucco, una ópera popular

El creador y la intérprete

Pocas cosas resultan tan emotivas y espectaculares como el "Coro de los esclavos Hebreos" del tercer acto del Nabucco de Verdi. Pocas han tenido un valor simbólico semejante y pocas han dejado tanta huella en la biografía de un autor. Esta emotiva y épica canción, este himno, es conocido por el modo en que comienza, como el "Va Pensiero" (Ve pensamiento).



La obra de Nabucco narra el momento histórico de la caída de Jerusalén y la destrucción del primer Templo de Jerusalén por el Rey Babilonio y adorador de Baal, Nabuccodonosor, así como el posterior cautiverio del pueblo de Judá en la propia Babilonia de los Jardines Colgantes. El coro al que nos referimos hace referencia a la melancólica sensación del pueblo Judío por la distancia y abandono de su patria en el destierro obligatorio y cautiverio al que se ve sometido: un himno lento, emotivo y potente, cantado desde el fondo del alma a consecuencia del sentimiento de abandono por la patria perdida, (Patria bella, pero perdida), un himno que concluye pidiendo alcanzar la virtud, al menos, como producto del sufrimiento por su ausencia.

Evidentemente la obra de Verdi está inspirada en el pasaje bíblico de Daniel en el que Nabucco es tenido como aquel que conquista Judea, pasa siete años viviendo en el bosque como un animal y aquel que detruye el Templo de Jerusalén. Mientras que en los textos babilónicos del adorador de Baal resulta ser un héroe, un gran conquistador que ama a su pueblo y, en cuyas crónicas, no se recoge el castigo divino de vivir en los bosques como tal animal. Es cierto que el texto de Daniel es un texto muy posterior a los hechos sucedidos, pero recogerán desde luego lo que el personaje les inspira a la vista de que es un enemigo que los aplasta. En Verdi (pasa como en su Ópera Don Carlo) no importa la verdad histórica sino el sentimiento que produce su hermosísma música.



En la historia de Verdi, supone su primer gran éxito tras la muerte de sus dos hijas y su propia mujer; y, según dice, no estaba muy conforme con el proyecto al que se sumó amargamente, supongo que tras la desgraciada fortuna que se le hizo aciaga. Sin embargo, la obra, iba a suponer un gran éxito popular pues esta ópera iba a ser un catalizador de los sentimientos nacionalistas de los propios italianos, un elemento aglutinador al sentir la desposesión de la propia patria fragmentada en una obra que coadyuvaría a elevar el sentimiento patriótico de una tierra que nunca había constituido una nación unida hasta poco después.

Así el coro iba a ser tratado como una especie de himno que los italianos cantaban con el espíritu de reunificación de una patria que veían perdida, y el propio Verdi iba a ser empleado como un instrumento de dicha unificación. De hecho Verdi sería empleado como un acróstico por el pueblo en la reunificación italiana con el grito de ¡Viva Verdi!; que venía a significar, ¡Viva Victorio Enmanuel Rey de Italia!.



Una copia de este acrónimo sería el empleado por los monárquicos españoles en la Restauración del siglo XIX con el color VERDE, o sea, Viva El Rey De España. Pero este es otro tema, interesante tambien, pero otro tema.

Esta ópera de dificultad evidente para su soprano, la que interpreta el papel de Abigail, traería de cabeza a muchas grandes estrellas, pero el público italiano, a pesar de impedir que se representara por no estar la interpretación a la altura, jamás provocó que se suspendiera la misma pues querían escuchar y cantar el famoso Va Pensiero. Un Coro que tradicionalmente hace bises en su interpretación (se interpreta por duplicado dentro de la obra).

Os dejo la hermosa letra de exaltación patriótica de dicho coro y el vídeo (mejor, subtitulado en italiano).



En italiano
Va, pensiero, sull'ali dorate;
va, ti posa sui clivi, sui colli,
ove olezzano tepide e molli
l'aure dolci del suolo natal!
Del Giordano le rive saluta,
di Sionne le torri atterrate...
Oh mia patria sì bella e perduta!
Oh membranza sì cara e fatal!
Arpa d'or dei fatidici vati,
perché muta dal salice pendi?
Le memorie nel petto raccendi,
ci favella del tempo che fu!'
O simile di Solima2 ai fati
traggi un suono di crudo lamento,
o t'ispiri il Signore un concento
che ne infonda al patire virtù.
che ne infonda al patire virtù
che ne infonda al patire virtù
al patire virtù!.

En español
¡Ve pensamiento, con alas doradas,
pósate en las praderas y en las cimas
donde exhala su suave fragancia
el dulce aire de la tierra natal!
¡Saluda las orillas del Jordán
y las destruidas torres de Sion!
¡Oh, mi patria, tan bella y perdida!
¡Oh recuerdo tan querido y fatal!
Arpa de oro de fatídicos hados,
¿por qué cuelgas muda del sauce?
Revive en nuestros pechos el recuerdo,
¡Que hable del tiempo que fue!
Al igual que el destino de Sólima
Traes un sonido de crudo lamento
que te inspire el Señor una melodía,
que, al padecer, infunda virtud,
que, al padecer, infunda virtud,
que, al padecer, infunda virtud,
al padecer, virtud!.

Para terminar. Un sencillo micro de homenaje a la música, sin ofender a nadie, que existen grandes intérpretes y malos creadores, tb.



EL CREADOR Y EL INTÉRPRETE

Al fondo de la sala abarrotada de público, la arrogante intérprete tocaba al piano una obra sencilla de un creador. Quería hacer de la obra la mejor de todas las interpretaciones jamás oída. Cada golpe en la tecla era un pulso de eternidad tocada con la delicadeza esponjosa de un gran cirujano de sutil perfección en su labor profesional; las notas volaban con armonía y ambición de forma que dibujaba formas sinuosas y estéticas perceptibles para el ojo humano.

En el público se dejaba sentir la emoción que la música producía, leves gemidos de aprobación eran seguidos de la predisposición a seguir escuchando; parecía que la piel se erizaba en cada uno de los allí presentes en tanto que las sonrisas crecían al ritmo de la emoción trasmitida por la intérprete.

Una ovación unánime se rindió ante ella al terminar la interpretación, solo una voz sutil protestó:

“No es así. No es así... La música es la protagonista, no usted.”

¿Y usted es?”, preguntó con gesto displicente la portentosa intérprete.

“El creador”.
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